Si sueñas con un jardín exuberante, verde y bien cuidado, un sistema de riego puede ser tu mejor aliado. Planificar un sistema de aspersores no solo facilita el mantenimiento de tu césped y plantas, sino que también optimiza el uso del agua. A continuación, te ofreceremos una guía completa y detallada para ayudarte a diseñar e instalar un sistema de riego eficiente y eficaz.
Verifica normativas y regulaciones locales
Antes de comenzar a planear tu sistema de riego, es fundamental investigar las regulaciones que pueden impactar tu diseño y su instalación. Consulta con el departamento de construcción de tu área para identificar restricciones o códigos específicos que debas seguir.
- Normativas sobre preventores de retroceso.
- Requisitos para el tamaño de las válvulas y tuberías.
- Restricciones locales sobre la cantidad de agua utilizada.
Además, es aconsejable comunicarte con las empresas de servicios públicos para identificar la ubicación de las líneas de gas, agua, teléfono o cable que puedan verse afectadas durante la instalación. Marca la ubicación de todas las utilidades subterráneas en tu plano del jardín.
Localiza tu suministro de agua
El primer paso en la planificación de tu sistema de riego es identificar la fuente de agua, que normalmente es el suministro principal de tu hogar. Es crucial determinar el punto donde conectarás tu sistema a esa tubería de suministro.
Asimismo, debes medir la presión del agua y la tasa de flujo de la tubería que alimentará los aspersores. Recuerda que una presión de agua inferior a 40 psi limitará el tipo de cabezales de aspersores que puedes instalar. Por otro lado, una presión alta, que varía entre 80 y 100 psi, puede causar neblina en la boquilla, por lo que es necesario regular la presión o el flujo.
Diseña un plano de distribución
Elaborar un plano de distribución de riego medido y a escala te ayudará a crear una lista completa de compras antes de visitar la ferretería. Utiliza una copia de tu plano del jardín para marcar la ubicación de los aspersores y anota las áreas que cubrirán.
Ten en cuenta que el número de válvulas afectará el tamaño del sistema de colectores que necesitarás. Suma la longitud total de la tubería, añadiendo un pie adicional por cada 20 pies para cubrir errores de medición.
- Incluye codos y cruces para esquinas y ramificaciones en cada circuito.
- Agrega un elevador roscado para cada cabezal de aspersor.
- No olvides un preventor de retroceso, una válvula de cierre, cinta para roscas y cemento para PVC.
Patrones y espaciamiento de los cabezales de aspersores
Para determinar qué tipos de cabezales de aspersores son los más adecuados para tu jardín, revisa nuevamente tu plano. Realiza copias, una para cada área, para tener suficiente espacio para anotar la cantidad, el tipo y la ubicación de los cabezales en cada circuito.
Si planeas un sistema combinado de aspersores y goteo, comienza diseñando los aspersores y luego añade el sistema de goteo. Los cabezales de aspersores vienen en una amplia variedad de distancias de lanzamiento y boquillas, lo que te ofrece muchas opciones para diseñar tu patrón de riego.
Para maximizar la eficiencia, es recomendable utilizar la menor cantidad de cabezales posible en cada área, manteniendo una buena cobertura. Un mayor número de cabezales significa más circuitos, lo que incrementará el costo total de instalación.
Áreas rectangulares
Para espacios rectangulares, comienza colocando los aspersores en las esquinas y añade más a lo largo del perímetro según sea necesario. Por ejemplo, un césped de 30 por 60 pies puede requerir aspersores de 30 pies en cada esquina y en el centro de cada lado largo.
Si las dimensiones son más complicadas, coloca un cabezal en las esquinas y determina el número mínimo de cabezales necesarios para cada lado largo, basándote en la distancia de lanzamiento de los cabezales o rotores. Si el área es más amplia que lo que pueden cubrir los cabezales, coloca uno en el centro del césped.
Áreas irregulares
Las áreas de forma irregular requieren un enfoque más detallado. Utiliza cabezales con boquillas de patrón ajustable, y puede que necesites añadir un cabezal con un radio de lanzamiento diferente para cubrir completamente el área.
Si no puedes eliminar el exceso de agua, intenta reducirlo al mínimo para evitar daños en cercas, revestimientos de casas u otras superficies que no deben estar expuestas a la humedad excesiva.
Franjitas y espacios estrechos
Para las franjas estrechas de césped, utiliza boquillas especializadas que lanzan agua en un patrón rectangular en lugar de en un arco. Podrías instalar una boquilla de franja lateral en el extremo largo de una franja, una boquilla de franja central en el medio, y boquillas de franja de esquina en las esquinas.
Las boquillas de patrón de franja pueden cubrir áreas de 4 a 5 pies de ancho y hasta 30 pies de largo.
Ubicación de los aspersores
La instalación de aspersores en un paisaje establecido implica una cuidadosa planificación y medición. Comienza dibujando un plano de riego a escala que muestre dónde planeas colocar las tuberías, evitando lo más posible las raíces de los árboles y los elementos de paisajismo duro.
No es necesario instalar todo el sistema de una vez; puedes repartir el trabajo en varios fines de semana, instalando un circuito a la vez. Marca las ubicaciones de los aspersores con estacas o banderas y “conecta” cada cabezal con pintura, tiza o cuerda para mapear la ubicación de las tuberías, incluidos los puntos de suministro de agua y válvulas de control.
Planificación de los circuitos de riego
Una vez que hayas decidido los tipos de cabezales que necesitarás, es hora de esbozar sus ubicaciones y la disposición de las tuberías. Cada área de tu paisaje debe tener su propio circuito de riego, y algunas zonas pueden requerir más de uno.
Para un uso eficiente del agua, asegúrate de utilizar el mismo tipo de cabezal con una salida similar en cada circuito. Por ejemplo, no mezcles cabezales de arbustos y rotores en el mismo circuito.
Considera la capacidad de salida de tu fuente de agua al planificar el número de aspersores. Un circuito no debe utilizar más del 75% del flujo de agua disponible. Por ejemplo, si tu grifo tiene un flujo de 16 galones por minuto, no deberías utilizar más de 12 galones por minuto en un circuito.
- Consulta el manual del fabricante para conocer la salida total de un cabezal de aspersor.
- Suma la salida de cada cabezal del circuito para determinar la salida total.
- Escribe la salida de cada cabezal junto a su ubicación en el plano de riego.
Si, por ejemplo, tienes un flujo de 10 galones por minuto en tu grifo, podrías instalar 15 aspersores que utilicen 0.5 galones por minuto cada uno. Si superas la tasa de flujo recomendada, considera cambiar algunos cabezales a otro circuito o dividir el circuito en dos.
Diseño de la disposición de las tuberías
La disposición de tus tuberías afectará directamente la eficiencia de cada cabezal de aspersor. Las tuberías que pasan por el menor número de cabezales para llegar al último mantendrán la mejor presión y flujo de agua en todo el circuito.
En cambio, cuantas más cabezas de aspersores tenga que atravesar el agua en un circuito para llegar a la última, menor será la presión y el flujo. Al planificar la disposición de tus tuberías, evita las raíces de los árboles, caminos y otras superficies pavimentadas. Si necesitas instalar tuberías en una pendiente, intenta mantenerlas lo más horizontal posible.
